Adiós a los tirones en el cambio de marchas
El desgaste del cableado original suele provocar fatiga en las manos y una respuesta tardía del embrague. Nuestro cable de embrague trenzado para Honda RVF400 y VFR400 soluciona este problema de raíz, ofreciendo un deslizamiento interno impecable que minimiza el esfuerzo físico del piloto durante las rutas largas o el tráfico urbano.
Una respuesta milimétrica en el puño para exprimir al máximo el rendimiento de tu motor V4.
Beneficios clave en la conducción
- Suavidad mecánica que previene la fatiga prematura en la muñeca izquierda.
- Transmisión de fuerza directa para evitar que el embrague patine por falta de tensión.
- Longitud y curvatura idóneas para respetar el recorrido de fábrica de los modelos NC30 y NC35.
Sustituye tu viejo cable desgastado antes de que se rompa y comprometa tu seguridad en carretera. Este repuesto de alta durabilidad asegura que cada transición entre marchas sea limpia y predecible.